La sesamoiditis es una causa frecuente de dolor debajo del dedo gordo, en la zona de “la bola del pie”, por irritación de los huesos sesamoideos y los tejidos que los rodean. Suele empeorar con correr, saltar, bailar, caminar descalzo o con suela fina/tacón, y mejora cuando descargamos la zona y corregimos los factores que la sobrecargan. El tratamiento suele ser conservador por fases (descarga + calzado + plantillas + readaptación), y conviene consultar si el dolor es intenso, aparece tras un golpe o no mejora en semanas, para descartar fractura u otras causas.
Índice
- ¿Qué es la sesamoiditis y dónde duele exactamente?
- ¿Qué son los huesos sesamoideos y para qué sirven?
- Síntomas típicos: cómo se siente (y qué lo empeora)
- Causas y factores de riesgo (deporte, calzado y forma del pie)
- Sesamoiditis vs otras lesiones: guía rápida para orientarte
- Diagnóstico: qué exploramos en consulta y qué pruebas pueden ayudar
- Tratamiento de la sesamoiditis por fases (lo que suele funcionar)
- Ejercicios y retorno a la actividad: cómo volver sin recaer
- Prevención (sobre todo si haces deporte o pasas horas de pie)
- Preguntas frecuentes (FAQ)
- ¿Cuándo pedir cita?
¿Qué es la sesamoiditis y dónde duele exactamente?
La sesamoiditis es un cuadro de dolor e irritación/inflamación alrededor de los sesamoideos, dos pequeños huesos que están bajo la cabeza del primer metatarsiano (justo en la base del dedo gordo, en la planta del pie).
Su función es ayudar a que el dedo gordo trabaje como “palanca” en la marcha y a repartir cargas en el antepié. Cuando esa zona recibe demasiada presión o repetición, puede aparecer dolor.
¿Dónde suele doler la sesamoiditis?
- En la planta del pie, justo debajo de la articulación del dedo gordo (no en el lateral del juanete).
- A veces el dolor es puntual “como un clavo” al apoyar; otras, más difuso en la zona del antepié.
¿Qué son los huesos sesamoideos y para qué sirven?
Los sesamoideos actúan como una pieza “intermedia” dentro de los tendones del dedo gordo, mejorando la biomecánica y amortiguando parte de la carga al impulsar el paso. Si el primer radio (primer metatarsiano + dedo gordo) trabaja con exceso de presión o con mala distribución, los sesamoideos lo acaban pagando.
Síntomas típicos: cómo se siente (y qué lo empeora)
Los síntomas más habituales son:
- Dolor en la planta bajo el dedo gordo, sobre todo al caminar rápido, correr o subir/bajar escaleras.
- Sensación de molestia al apoyar en superficies duras o al ir descalzo.
- Empeora con calzado de suela fina, tacón o zapatillas muy gastadas.
- A veces hay hinchazón o sensibilidad marcada a la palpación bajo el primer metatarsiano.
¿Cuándo sospechar que NO es sesamoiditis?
Es clave porque el “dolor bajo el dedo gordo” puede venir de varias cosas.
Consulta con prioridad si:
- Hubo un golpe o un apoyo brusco y desde entonces no puedes apoyar bien (pensar en fractura).
- Dolor muy localizado con aumento progresivo y limitación importante.
- No mejora nada con descarga/cambio de calzado en 2–3 semanas.
Causas y factores de riesgo (deporte, calzado y forma del pie)
Lo más habitual es una sobrecarga repetida.
Factores que lo facilitan:
- Running, saltos, danza/ballet, deportes con cambios de ritmo.
- Aumentos rápidos de carga (más km, más series, más cuestas) sin adaptación.
- Calzado que concentra presión en el antepié: tacón, puntera estrecha, suelas finas o muy flexibles.
- Determinadas morfologías: arco alto (pie cavo), juanete o alteraciones del primer radio pueden modificar el reparto de cargas.
Sesamoiditis vs otras lesiones: guía rápida para orientarte
Diferencias con fractura del sesamoideo
- Fractura: suele aparecer tras un gesto brusco o impacto, dolor muy agudo desde el inicio y apoyo difícil.
- Sesamoiditis: tiende a ser más progresiva (empieza como molestia y va a más con la carga).
Para diferenciarlo con seguridad, muchas veces hacen falta pruebas de imagen.
Diferencias con hallux rigidus/limitus y metatarsalgia
- Hallux limitus/rigidus: predomina la rigidez y dolor en la articulación del dedo gordo, especialmente al “despegar” el pie.
- Metatarsalgia: dolor más centrado en la zona de los metatarsianos centrales (debajo del 2º–3º dedo), no tanto bajo el dedo gordo.
¿Qué significa tener un sesamoideo bipartito?
Algunas personas tienen un sesamoideo “en dos piezas” de nacimiento (variante anatómica). No es necesariamente un problema, pero puede confundirse con una fractura en una radiografía. Por eso es tan importante que lo valore un profesional con el contexto clínico y, si hace falta, con pruebas complementarias.
Diagnóstico: qué exploramos en consulta y qué pruebas pueden ayudar
En consulta solemos valorar:
- Punto exacto del dolor y si cambia con la posición del dedo gordo.
- Movilidad del primer radio y de la articulación del dedo gordo.
- Cómo repartes la carga al caminar y si hay factores biomecánicos que “clavan” el apoyo en esa zona.
Pruebas de imagen (según el caso):
- Radiografía: útil para descartar fractura evidente u otras alteraciones.
- Resonancia (RM) / TAC: se valoran cuando hay duda diagnóstica, dolor persistente o sospecha de lesión ósea/tejidos blandos.
Tratamiento de la sesamoiditis por fases (lo que suele funcionar)
La mayoría de casos mejoran con tratamiento conservador y una buena estrategia de descarga + readaptación.
Fase 1 (primeros días–2 semanas): bajar dolor y descargar
Objetivo: que la zona deje de “recibir golpes” constantes.
- Reposo relativo: no es quedarte inmóvil, es evitar lo que dispara el dolor (correr/saltar/cuestas).
- Calzado: suela más rígida y amortiguada; evitar suela fina y tacón.
- Descarga local: almohadilla/descarga metatarsal específica (bien colocada) para “liberar” el sesamoideo.
- Frío 10–12 min, 1–2 veces/día si hay irritación tras actividad.
- Analgesia/antiinflamatorio: solo si lo pautan y te sienta bien (evita automedicarte si tienes contraindicaciones).
Si caminar ya duele mucho, a veces se valora inmovilización temporal o una bota tipo walker, especialmente si hay sospecha de lesión ósea.
Fase 2 (2–6 semanas): corregir la causa y recuperar carga
Objetivo: no solo “calmar”, sino evitar que vuelva.
- Plantillas/ortesis a medida si hay sobrecarga del primer metatarsiano o mala distribución de cargas (muy útil en casos recurrentes).
- Fisioterapia y trabajo de movilidad/fuerza del pie y del primer dedo según la causa (no todo ejercicio vale para todos).
- Reintroducción progresiva: aumentar minutos/kilómetros de forma escalonada y sin dolor residual al día siguiente.
Fase 3 (si persiste o recidiva): terapias avanzadas
Si tras varias semanas con enfoque completo no hay evolución, se puede valorar:
- Infiltración (en casos seleccionados).
- Otras opciones según criterio clínico y el diagnóstico diferencial.
¿Cuándo se plantea cirugía?
Es poco frecuente para sesamoiditis “típica”. Se contempla en casos muy seleccionados (dolor persistente, lesión estructural concreta, fracaso del tratamiento conservador y confirmación diagnóstica).
Ejercicios y retorno a la actividad: cómo volver sin recaer
Aquí manda una regla sencilla: si el dolor te cambia la forma de caminar, todavía no es el momento de “empujar”.
Pautas prácticas:
- Retoma primero caminar sin dolor (y sin dolor al día siguiente).
- Luego sube volumen antes que intensidad (más minutos antes que más series).
- Evita al principio: cuestas, saltos, cambios bruscos de ritmo.
Errores típicos que cronifican:
- Cambiar a calzado muy minimalista o muy flexible en plena fase de dolor.
- Volver a correr “porque ya no duele en caliente”, pero duele al día siguiente.
- Descargar mal la zona (almohadillas mal colocadas que aumentan presión).
Prevención (sobre todo si haces deporte o pasas horas de pie)
- Alterna zapatillas (no apurar suelas gastadas).
- Evita “picos” de carga (subidas de km/entrenos de golpe).
- Prioriza calzado con base estable y suficiente rigidez si tienes tendencia a sobrecargar el antepié.
- Si hay biomecánica alterada, una valoración podológica y plantillas bien indicadas pueden prevenir recaídas.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Cuánto tarda en curarse la sesamoiditis?
Depende de la causa y del tiempo de evolución. En casos recientes, con descarga y calzado adecuado puede mejorar en pocas semanas. Si lleva meses, suele requerir un plan más completo (descarga + corrección biomecánica + readaptación) y más tiempo.
¿Puedo correr con sesamoiditis?
Si correr dispara el dolor, lo razonable es parar temporalmente y cambiar a actividad sin impacto (bici, elíptica, fuerza adaptada). Volver se decide por síntomas y progresión, no por ganas.
¿Qué zapatos son mejores?
En fase de dolor, suelen ir mejor suelas algo rígidas y amortiguadas, con puntera amplia y sin tacón alto. Evita suelas finas/flexibles y tacones.
¿Las plantillas ayudan?
En muchos casos sí, especialmente si hay un patrón claro de sobrecarga del primer metatarsiano o un reparto de presiones ineficiente. La clave es que estén bien indicadas y ajustadas.
¿Cuándo necesito una resonancia?
Cuando hay dudas diagnósticas (por ejemplo, distinguir de fractura/lesión ósea), dolor persistente o mala evolución pese al tratamiento inicial.
¿Cuándo pedir cita?
Pide valoración podológica si:
- El dolor te obliga a cojear o limita tu día a día.
- Apareció tras un golpe/gesto brusco.
- No mejora de forma clara tras 2–3 semanas de descarga y cambios de calzado.
- Tienes episodios repetidos o eres deportista y te frena el rendimiento.
En Podología Clot podemos valorar la causa (exploración + estudio biomecánico si procede) y pautar una descarga y plan de recuperación individualizado.
👉 Pide cita y lo enfocamos desde el primer día para que no se cronifique.
Soy experto en biomecánica y profesor del Máster de podología pediátrica y del curso de técnicas manipulativas de columna y pelvis, en ellos disfruto formando a fisioterapeutas y podólogos en las competencias biomecánicas.




