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Síndrome de Dravet

Hoy toca un homenaje a esos pequeños héroes de los que tanto aprendo cada día.

Por dos obsesiones nos conocen en Barcelona, por la podología deportiva y la podología infantil.

En la Podología Deportiva sin duda conseguir ayudar a reducir lesiones, mejorar molestias o facilitar los objetivos de cada deportista es algo realmente satisfactorio.

Pero en la Podología Infantil, la satisfacción es imposible de medir. Ver la sonrisa de agradecimiento al conseguir que determinadas limitaciones se vean reducidas no es comparable a nada más.

Y hoy quiero hablaros del Síndrome de Dravet, una enfermedad poco frecuente (es que decir rara no me gusta).

Se lo debo como contribución a una pequeña gran valiente a la que os pido sigáis @guerrera_daniela_dravet, para así hacer en lo posible, visible una de tantas situaciones que si no se ven parece que no existan y por ende, sin necesidad de investigar.

En el video tendréis un primer contacto con los síntomas y desde aquí, un leve resumen de que implica a nivel biomecánico.

Los niños con Síndrome de Dravet (SD en adelante), se caracterizan por presentar un deterioro progresivo de la marcha, sobre todo en la segunda década de la vida, con marcha agachada y escoliosis, torsión tibial externa y pies valgos.

Su encefalopatía epiléptica debida a mutaciones del gen que codifica la subunidad α1 del canal de sodio, SCN1A, en más del 70% de los casos.

Durante los primeros 5 años las convulsiones son más severas, recurrentes y con desaceleración del desarrollo. Pero los déficits motores han de ser más tenidos en cuenta también en etapas posteriores.

Los test de fuerza son complicados de realizar por limitaciones cognitivas, pero presumiblemente presentan déficits. Presentan hiperlaxitud ligamentosa que junto con una posible alteración sensitivo-motora, facilitan las disfunciones biomecánicas.

La rotación interna progresiva de la cadera, el aumento de la anteversión se presuponen facilitadores de la torsión tibial externa, disminuyendo el brazo de palanca del glúteo medio, motivo que también puede facilitar la marcha agachada para intentar equilibrar el centro de gravedad.

Es justo ahí donde el podólogo puede actuar intentando con plantillas dar más estabilidad al pie, controlar los ejes de movimiento y dar un soporte a estructuras de estabilidad pasiva como son capsula articular y ligamentos.

La hiperlaxitud ligamentosa presente en casi todos los casos no facilita la estabilidad y complica la motricidad.

En Barcelona colaboramos con diferentes pediatras y CDIAPS, para el tratamiento precoz de la enfermedad.

Por todo lo anterior, la valoración de las alteraciones sensitivo motoras, así como la valoración del rango de amplitud articular y la biomecánica es crucial que se haga de forma conjunta entre fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y podólogos para conseguir potenciar la máxima eficiencia del sistema y disminuir sus limitaciones.

Dentro de la podología infantil en Barcelona, ofrecemos un servicio pormenorizado y con la máxima sensibilidad en cada caso.

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